Título: Firmin
Autor: Sam Savage
Sinopsis: Nacido en el sótano de una librería en el Boston de los años 60, Firmin aprende a leer devorando las páginas de un libro. Pero una rata culta es una rata solitaria. Marginada por su familia, busca la amistad de su héroe, el librero, y de un escritor fracasado. A medida que Firmin perfecciona un hambre insaciable por los libros, su emoción y sus miedos se vuelven humanos. Original, brillante y llena de alegorías, Firmin derrocha humor y tristeza, encanto y añoranza por un mundo que entiende el poder redentor de la literatura, un mundo que se desvanece dejando atrás una rata con un alma creativa, una amistad excepcional y una librería desordenada.
Mi opinión: Firmin me ha conquistado. Es lo que puedo decir. Tiene en su contra el tener uno de los mejores comienzos de la historia de la literatura universal. Y eso es un lastre demasiado grande para el resto del libro, aunque lo compensa con uno de los mejores finales. Un final que te deja destrozado, hundido, deprimido, abrumado por el destino del protagonista, por sus sentimientos y sus andanzas, por la ironía de las fortunas y las desventuras humanas… y no tan humanas. Un final DESCORAZONADOR. Uno de los mejores finales y uno de los mejores comienzos, y todo lo que hay en medio es… el viaje, que no es poco. No mantiene el listón, pero es que es un listón demasiado alto. Tal vez así se aprecien mejor esos picos de genialidad que tiene el libro.
Me arrancó sonrisas y lágrimas, y me hizo pensar. Está escrito para aquellas personas que aman la literatura por encima de casi todas las demás cosas, y para los que esos mundos imaginarios a veces se ven más reales que el mundo mismo. Para aquellos que continúan en su cabeza las andanzas de los protagonistas de sus novelas favoritas, a veces mezclando personajes e historias, a veces reescribiendo el guión.
Un libro que se lee muy rápido y que se devora todavía con mayor avidez. Una injusticia no dedicarle nuestro tiempo a Firmin, que se lo ha ganado con creces. Así que id a vuestra librería, coged un billete de diez euros (os devolverán 3 euros) y comprad este libro. Adoptad a Firmin, y saldréis ganando en el proceso.
La anécdota: Debo reconocer que un libro que comienza de esta manera, me conquistará independientemente del resto del contenido.
“Siempre imaginé que la crónica de mi vida, si acaso alguna vez llegaba a escribirla, tendría una primera frase excelente: algo lírico, como “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas”, de Nabokov; y, si no me salía nada lírico, algo arrollador, como “Todas las familias felices se asemejan, pero cada familia desdichada es desdichada a su manera”, de Tolstói. La gente recuerda estas palabras incluso cuando ya ha olvidado todo lo demás que hay en el libro. En lo tocante a frases de apertura, la mejor, a mi modo de ver, es el comienzo de El buen soldado, de Ford Madox Ford: “Éste es el relato más triste que nunca he oído”. Docenas de veces lo habré leído, y sigue dejándome patidifuso. Ford Madox Ford era uno de los Grandes”.
Mi nota: Un 9,5 sobre 10.
NOTA: Sí, sé que últimamente posteo poco… Una mudanza a otra comunidad autónoma y un nuevo trabajo tienen la culpa. Intentaré no desaparecer. En el baúl del olvido dejaré posts donde debía comentar lecturas como el Barón de Munchausen, o películas como Con faldas y a lo loco… No tengo tiempo de ponerme al día. Pero cuando pueda seguiré recomendando y criticando mis frikadas por aquí, por si a alguien le resultan de interés y/o utilidad.
NOTA2: Gracias a Quaid, por dejarme este libro para leer.
Hoyga, no es por nada, pero kreo ke deborar es con ube
Firmin… me lo apuntaré.
Pimi, siempre nos quedará Mollina porque por motivos personales/profesionales he tenido que volver a mi tierra.
Un abrazo.
Under: Tiene usted razón y lo peor es que lo sé. Corregido he.
Emi: Buf, tienes mucho que contarme. Y me debes tu libro
.
Apenas puedo reaccionar.
¿Quién te has creído que eres, niñata?
¿A quién importan tus opiniones?
Una pena que esencias como las de Firmin vayan a parar a mentes tan diáfanas.
Me he debatido entre ignorar un comentario tan destructivo como el tuyo (que es lo que se merece) o dignificarlo injustamente con una respuesta. Voy a hacer esto último porque hay un par de detalles que no me quedaré tranquila si no comento:
1. Sobre el término niñata referido a mi persona. Si te refieres a edad física, estás bastante equivocado. Hace años ya que pasé la mayoría de edad. Si te refieres a edad mental, no voy a presumir de madurez, tal vez sería incierto, pero creo que más madura que tú debo ser, porque siempre intento hacer mis críticas con bastante menos mala leche, y más constructivamente. Para mí es uno de los parámetros en que se mide la madurez de una persona, pero seguramente diferiremos.
2. “Esencias como la de Firmin”. La poesía es de quien la necesita, dijo uno de los Grandes. Y a mi Firmin me ha aportado mucho. No sé si ese alma atrapada en el cuerpo equivocado que es Firmin quería transmitir lo que me transmitió, tú tampoco lo sabes. Sólo el autor, y seguramente no haya una idea universal. Cada uno recibirá algo en función de lo que tenga dentro.
3. Sí, a alguien le importa al parecer. A tí.
Ti … sin tilde.
Es la primera vez que comento algo a través de internet. No suelo bucear mucho. En cualquier caso, me pareció tremendamente pretenciosa tu anotación.
No sé, quizá tuve un mal día (no recuerdo).
Espero que puedas disculpar el tono que utilicé.
Afectuoso saludo …
GAMALIEL
Sí, sé que es sin tilde, pero es uno de mis errores más recurrentes, ponérselo a tí ya que tú sí que llevaría, y por asociación me equivoco.
No pretende ser pretenciosa, sino que suelo comentar por aquí los libros que leo, y los recomiendo (o no). En el caso de Firmin lo recomiendo enormemente, tal y como se puede leer en la reseña… para quien pueda importarle.
Disculpa aceptada.
Quién eres?
¿Pregunta filosófica?. ¿No te has cansado todavía de este blog?.
No. Es más, estoy fascinado de algún modo.
Entonces … ¿quién eres?
(Adolfo Gamaliel)