
Es un juego para 4 jugadores, en el que llevando a cuatro profesiones distintas (médico, investigador…) hay que controlar las cuatro enfermedades contagiosas que amenazan con provocar una pandemia y acabar con la población mundial.
Se puede ganar el juego cuando los jugadores encuentran la cura para las cuatro enfermedades, y se pierde cuando se han colocado en el tablero todos los cubitos de una enfermedad (se diferencian por colores), se han producido ocho estallidos (un estallido es cuando se acumulan más de tres cubitos en una misma ciudad, lo que provoca una infección de las colindantes), o se acaban las cartas de alguno de los mazos que hay.
Una enfermedad se cura cuando un jugador investiga en una ciudad que tenga un centro de investigación, y para ello necesita cinco cartas del color de esa enfermedad (salvo el investigador que sólo necesita cuatro). Y una enfermedad se erradica del todo cuando se tiene la cura y se eliminan todos los cubitos que hay encima del tablero.
Cada personaje tiene un “poder” especial, por ejemplo, el médico quita todos los cubitos de enfermedad de una ciudad, cuando el resto sólo pueden curarlos de uno en uno (salvo que ya exista la cura). Otra profesión puede construir centros de investigación, y otro profesional puede entregar a un jugador que esté en su misma ciudad, una carta, mientras que los demás jugadores sólo pueden entregar la carta de esa ciudad (las cartas tienen un color y el nombre de una ciudad).
Esas cartas permiten además a los jugadores poder viajar a la ciudad que marca esa carta si se desecha. Otra opción es viajar desde una ciudad que tenga centro de investigación a otra ciudad con centro de investigación.
Los jugadores disponen en su turno de cuatro acciones, que pueden utilizar para mover/quitar cubitos/construir centro de investigación/investigar.
Después del turno de cada jugador, éste coge dos cartas del mazo de ciudades con colores, pero saca dos cartas del mazo que contiene también ciudades con colores, se coloca un cubito de la enfermedad del color que sale en la carta, en la ciudad que marca la carta. Al principio son dos, pero a medida que van saliendo cartas de epidemia, las cartas de las ciudades usadas vuelven al mazo, y poco a poco aumenta el número de cartas a sacar… pasan a tres, y pueden llegar a cuatro.
El juego es cooperativo, y o bien ganan todos los jugadores, o pierden todos.
Está bastante bien, pero se echa de menos el puntillo de poder putear a los otros participantes. Y puede cansar muy rápido. Pero para jugar alguna vez no está nada mal, sobre todo porque es difícil ganar, y hacia el final va ganando emoción.




